El día 25 de mayo tome mi cámara y me fui a dar una vuelta por el pueblo. Primero me fui a tomar unas fotos en la plaza ya que allí se estaba festejando el bicentenario de la patria. Luego me fui a dar una vuelta cerca del canal y me encontré con este panorama.
Tanta injusticia en un pueblo tan pequeño como el nuestro, mientras que en el obelisco festejaban a lo grande el bicentenario en donde se gastaron millones de pesos. Aquí tranquilo, con silbidos de pájaros me senté a conversar con este joven que no tiene nada y vive justamente aquí en donde se lo ve. Es bueno escuchar la historia del joven. Aquí no hay trucos de Photoshop, esto es real.
Este joven que aparece en la foto todos lo conocen como Cutri. Por las circunstancia de la vida tuvo que dejar su casa por malos tratos y hasta discriminado por quienes viven allí.
Si usted ve estas fotos, dirá que no hay quien lo ayude. ¿No habrá asistentes sociales?
Yo les digo que sí lo hay, pero están ocupados en otra cosa tratando de sacar beneficios, pensiones, jubilaciones para personas que no lo necesitan.
Si algún día andan por Weisburd, lléguense hasta el canal sobre la ruta que va hacia la ciudad de Tintina, ahí esta Cutri. Es bueno conversar con él, es tratable y que él les cuente su historia.
El vive de lo que le da la gente. Recorre las casas de Weisburd pidiendo. Por suerte hay gente solidaria aquí, gracias a ellos el tiene para comer. Espero que alguien tome cartas en el asunto y hagan algo.
Para despedirme le pregunté si quería que le tomara unas fotos y acepto gustosamente y nos fuimos con un gran dolor e impotencia por no poder hacer nada mas que esto, los que tienen las herramientas para darle una solución no lo hacen. Después de esto muchos se van a enojar, pero no me importa, yo cumplí con mostrarles la realidad. Enviada por: Luciana Chazarreta